Dar una buena educación a los peques es clave pensando no solo en el presente, sino también en el futuro. Afortunadamente, en pleno 2025 existen multitud de alternativas por las que las mamás y los papás pueden optar. Hoy hablaremos de una de las que están más en auge a nivel nacional: la educación británica.
En concreto, nos referimos a un tipo de educación que imparten en instituciones privadas como el Colegio Británico en Barcelona. Los responsables de admisiones de este tipo de centros cada vez tienen más trabajo, puesto que el interés en su oferta formativa no para de crecer. En definitiva, poco a poco va aumentando el número de progenitores que deciden que sus hijos se formen allí.
Pero, ¿a qué es debido? Básicamente, esto es fruto de los pilares de la educación británica, los cuales están muy presentes en este tipo de instituciones formativas. A continuación, describiremos algunos de ellos para que entiendas los motivos que hay detrás de su creciente éxito.
Adiós a la memorización
En España hay multitud de aspectos envidiables, como el sistema sanitario. Sin embargo, desafortunadamente el educativo no es uno de ellos. Y es que en líneas generales el sistema educativo español acostumbra a basar su funcionamiento en la memorización.
Es decir, los alumnos se esfuerzan con un claro y único objetivo: aprenderse de memoria la lección en cuestión para, cuando llega el examen, expresar con precisión ese mismo temario. Pero, ¿qué pasa más adelante? La memoria tiene un límite, por lo que tarde o temprano esos contenidos lectivos caen en el olvido.
Todo lo contrario sucede con la educación británica. Los colegios privados como el que hemos traído a colación en anteriores líneas optan por una metodología completamente distinta, la cual lleva décadas demostrando ser mucho más efectiva de cara al futuro de los más pequeños de la casa.
Proporcionar herramientas necesarias para resolver problemas
Estableciendo de nuevo una comparación con el sistema educativo español y con tantos otros de los que hay por Europa, a los peques se acostumbra a enseñarles un problema y su respectiva solución, aprendiendo ambos conceptos para que puedan resolver ese mismo escenario si más adelante vuelve a producirse. Pero, ¿y si cambia ligera o sustancialmente?
En un colegio británico se tiene muy en cuenta que dos problemas pueden ser parecidos pero, a su vez, completamente distintos. Es por este motivo que, más allá de memorizar, se les proporcionan a los alumnos las herramientas que necesitarán para hallar ellos mismos las soluciones.
Podría decirse que los colegios británicos hacen todo lo posible con tal de enseñar conocimientos que realmente sean prácticos, en lugar de fomentar la acumulación de contenidos lectivos en la cabeza de los peques que, más adelante, de poco o nada servirán al no tener utilidades reales.
Valores que gustan mucho a los padres y las madres
Afortunadamente, en lo que se refiere a los valores, el sistema educativo español ha experimentado grandes progresos a lo largo de las últimas décadas. Aun así, todavía queda un largo camino por recorrer. Al respecto, los colegios británicos están más avanzados.
Uno de los valores que adquieren una mayor relevancia se resume en promover la autonomía de los peques. De ello da buena cuenta el alto nivel de madurez que alcanzan en un tiempo récord, con todo lo positivo que esto conlleva.
Otro valor muy destacable consiste en fomentar el trabajo en equipo, sin que en ningún momento se produzca rechazo de ningún tipo. Todo lo contrario: acoger con los brazos abiertos en un ambiente inclusivo es un objetivo que persiguen todos los miembros que forman parte de cada grupo escolar.
Respetar al prójimo es crucial, así como la disciplina. Los colegios británicos educan a los niños para que sean responsables de sus actos, como por ejemplo el hecho de llegar tarde a clase. Esto no significa que sean instituciones inflexibles, sino más bien todo lo contrario.
Continuando con lo referente al trabajo en equipo, es reseñable que los colegios británicos lo fomentan de otra manera que se resume en invitar a los peques a que practiquen actividades extraescolares. Entre las más exitosas se encuentran las disciplinas deportivas con las que, adicionalmente, se transmiten otros valores como la competitividad y la tolerancia a la frustración.
Educación personalizada
Terminamos con otro de los motivos que derivan en que la educación británica sea tan demandada en la actualidad: el alto nivel de personalización que alcanzan los docentes al tratar con los alumnos, los cuales al no contarse por decenas, pueden recibir una atención más directa y específica en base a sus necesidades o inquietudes.
Todo ello da pie a que se produzca el éxito a nivel escolar y posteriormente en términos profesionales, puesto que las herramientas educativas que obtienen los alumnos están pensadas tanto para el presente como para su futuro inmediato y lejano.