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Caperucita Roja

Caperucita Roja-1

Caperucita Roja

He elaborado este cuento de Caperucita Roja, el cual contiene gran variedad de actividades y de recursos para estimular y potenciar la comprensión lectora en niños de primer ciclo de primaria y de N.E.A.E

Teniendo en cuenta que los niños se motivan más por la lectura con los cuentos, he elegido como centro de interés y como medio para desarrollar habilidades lectoras este clásico que todos ellos conocen y que disfrutarán leyendo de nuevo y realizando las actividades que lo acompañan.
Esta versión del cuento, además de ser una lectura amena y atrayente para el alumno contiene entre otros recursos y procedimientos lectores los siguientes:

– Actividades de secuenciación temporal para ordenar.
– Viñetas para numerar.
-Bocadillos en las viñetas.
– Textos con pictogramas para completar.
– Actividades de introducción a los sinónimos y a los antónimos.
– Pauta mediana que se ajusta a la grafía de esta edad.
– Ilustraciones abundantes y explicativas de los textos, que se pueden colorear.

Por lo tanto el cuento es un breve libro con actividades de lectura comprensiva, para trabajarlo en el número de sesiones que el/la maestro/a considere adecuadas, dependiendo del grado de nivel lecto-escritor del alumnado. Sería conveniente no entregar al alumno de una vez la totalidad de las fichas que componen el cuento, sino solo las que se vayan a trabajar en cada sesión, a fin de mantener el interés y la expectación en el niño por continuar el cuento y por realizar las actividades que lo acompañan hasta llegar al final del mismo.

Como sugerencia para motivar a a los niños a la lectura del cuento, en primer lugar sería conveniente contar a nuestros alumnos el cuento. Sería importante que el contenido del cuento siguiese las mismas directrices del texto que van a trabajar.
Os dejo debajo la narración del cuento ilustrada con imágenes.Si disponéis de pizarra digital en el aula podéis ir poniendo estas imágenes a medida que se va narrando el cuento.
Como todos sabemos, a los niños les encanta que les repitan los cuentos una y otra vez, y siempre les resultan interesantes, aunque ya los hayan escuchado antes.

A la hora de contar el cuento podemos, incluso, implicar a a los alumnos en el relato, pidiéndoles que intervengan en la narración del cuento o haciéndoles preguntas acerca del mismo. Esto sería una buena estrategia para motivarlos y para prepararlos para la posterior lectura del mismo.

DESCARGA DEBAJO EL CUENTO DE CAPERUCITA ROJA CON ACTIVIDADES DE COMPRENSIÓN LECTORA:
 Para facilitar la descarga he dividido el cuento en cuatro tramos.
Descarga aquí Caperucita-Roja-1
Caperucita-Roja-2
Caperucita-Roja-3
Caperucita-Roja-4
Descarga debajo la portada del cuento en color:
Portada color
Descarga la portada para colorear:
Portada

 CUENTO DE CAPERUCITA ROJA ILUSTRADO CON IMÁGENES

Caperucita era una niña muy guapa y buena, que siempre llevaba puesta una caperuza de color rojo. Por eso la llamaban Caperucita Roja.

Un día su madre le entregó una cesta con tortas y galletas y le dijo:
-Caperucita, tienes que llevar esta cesta a tu abuelita para que pueda merendar, porque está enferma. Ten cuidado y, cuando pases por el bosque, coge el camino de la derecha y no hables con desconocidos.

 

Caperucita se fue caminando hacia la casa de su abuelita, pero al pasar cerca del bosque, el lobo, que estaba escondido detrás de un árbol, la vio pasar.
El lobo se acercó a Caperucita y le dijo:
-¡Hola Caperucita! ¿Dónde vas con esa cestita?
-Voy a casa de mi abuelita a llevarle esta cesta con tortas y galletas, porque está enferma.
– Pues coge el camino de la izquierda que es más corto y llegarás antes- le dijo el lobo.
Caperucita Roja hizo caso al lobo y se fue por el camino de la izquierda.

Pero el lobo era astuto y mentiroso y engañó a Caperucita.
-¡Ja, ja!-dijo el lobo- ahora yo iré por el camino de la derecha, que es el más corto, y llegaré antes a casa de la abuelita.

Por el camino Caperucita vio unas flores preciosas y decidió cogerlas para hacer un lindo ramillete para regalárselo a su abuelita.
¡Qué contenta se pondrá mi abuelita con estas flores!- pensó Caperucita.

Cuando el lobo llegó a casa de la abuelita llamó a la puerta y dijo con voz muy suave:

-¡Abre abuelita, que soy Caperucita!
La abuelita, que estaba acostada en su cama porque estaba enferma, creyendo que llamaba Caperucita, le contestó:
– Entra Caperucita.
El lobo entró y en un momento se comió a la abuelita.

Después el lobo se vistió con la ropa de la abuelita y se acostó en su cama. Mientras tanto Caperucita, que estaba llegando ya a la casa, llamó a la puerta, sin sospechar nada de lo que había ocurrido.
Mientras tanto Caperucita, que estaba llegando ya a la casa, llamó a la puerta, sin sospechar nada de lo que había ocurrido.

-¿Quién es?, dijo el lobo, poniendo voz de abuelita.
– Soy Caperucita.
Puedes entrar, porque la puerta está está abierta-le contestó el lobo.

Caperucita entró y fue a darle un beso a su abuelita,
pero la encontró muy cambiada y extraña. Por eso le dijo:
– Abuelita, ¡Qué orejas tan grandes tienes!
-Son para oírte mejor.
– Abuelita… ¡Qué nariz tan grande tienes!
– Es para olerte mejor.
– Abuelita ¡Qué ojos tan grandes tienes!
– Son para verte mejor.
– Abuelita ¡Qué manos tan grandes tienes!
-Son para cogerte mejor.
-Abuelita, abuelita… ¡Qué dientes tan grandes tienes!
Y el lobo le dijo:
¡Son para comerte mejooor!
Y se comió a Caperucita Roja, igual que a su abuelita.
             

Después de comerse a la abuelita y a Caperucita el lobo se quedó profundamente dormido.
En ese momento pasaban por allí unos leñadores que oyeron un ruido raro y entraron en la casa.
Los leñadores, al ver al lobo tan dormido, le sacaron a la abuelita y a Caperucita. Después se lo llevaron muy lejos y ya no volvieron a verlo más por allí.

Caperucita y su abuelita se abrazaron felices y les dieron las gracias a los leñadores por haberlas salvado.
Caperucita prometió a su madre que ya nunca volvería a desobedecerla.

 

 

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