Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes

Tema 25.  

Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes

TEMARIO PARA EL EMPLEO DE CUERPO NACIONAL DE POLICÍA. (C.N.P). ESCALA BÁSICA.

 

Tema. 25.

ORIGEN DE LAS ARMAS DE FUEGO. ARMAS DE ANTECARGA Y RETROCARGA. CLASIFICACIÓN Y DEFINICIÓN DE LAS ARMAS DE FUEGO. CARTUCHO METÁLICO Y SEMIMETÁLICO: DEFINICIÓN Y COMPONENTES. ARMAS PROHIBIDAS. DOCUMENTACIÓN QUE AMPARA LA TENENCIA Y PORTE DE ARMAS.

 

1.-ORIGEN DE LAS ARMAS DE FUEGO.
Según el diccionario arma es “todo instrumento que sirve para atacar y defenderse, personal o colectivamente”.
Desde el principio de los tiempos el hombre las ha utilizado, han estado ligados a su evolución y lo ha diferenciado del resto de los seres.

En esa evolución se fueron utilizando diferentes fuerzas motrices para impulsar distintos tipos de proyectiles, como son la fuerza muscular del tirador (lanza), la elasticidad de ciertos materiales (arco), la fuerza centrífuga (honda) o la expansión de los gases (pistola).
Es precisamente este último grupo el que nos interesa, ya que es el que comprende el conjunto de las armas de fuego.
Podemos definir como armas de fuego aquel tipo de armas que utilizan, como fuerza motriz, la fuerza expansiva de los gases producidos por la deflagración de la pólvora. Existen muchas tesis acerca de la procedencia y de la invención de la pólvora, pero el único hecho cierto, que está documentado, es que llegó a Europa a través de los moros españoles y que se comenzó a utilizar en la industria de guerra para lanzar grandes proyectiles a largas distancias en el primer tercio del siglo XIV (sitios de Orihuela y Alicante).
Dice el Artículo 1 del Reglamento de Armas:
1. De conformidad con lo dispuesto en los artículos 6, 7, 23 y siguientes de la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana, el presente Reglamento regula los requisitos y condiciones de la fabricación y reparaciones de armas, sus imitaciones y réplicas, y de sus piezas fundamentales, así como todo lo concerniente a su circulación, almacenamiento y comercio, su adquisición y enajenación, su tenencia y utilización, determinando las medidas de control necesarias para el cumplimiento de tales requisitos y condiciones, con objeto de salvaguardar la seguridad pública. Sus preceptos serán supletorios de cualquier otra disposición que, con distinta finalidad, contenga normas referentes a dichas materias.
2. Se considerarán piezas fundamentales: De pistolas, armazón, cañón y cerrojo; de revólveres, armazón, cañón y cilindro; de escopetas, básculas y cañón; y de rifles, cerrojo y cañón.
3. El régimen de adquisición, almacenamiento, circulación, comercio y tenencia de municiones será, con carácter general y sin perjuicio de las normas especiales que las regulen, el relativo a la adquisición, almacenamiento, circulación, comercio y tenencia de las armas de fuego correspondientes.
4. Quedan excluidos del ámbito de aplicación de este Reglamento, y se regirán por la normativa especial dictada al efecto, la adquisición, tenencia y uso de armas por las Fuerzas Armadas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Para el desarrollo de sus funciones también quedan excluidos los establecimientos e instalaciones de dichas Fuerzas y Cuerpos.
2.-ARMAS DE ANTECARGA Y RETROCARGA.
2.1.-ARMAS DE AVANCARGA O ANTECARGA
Estas primeras armas se denominan de avancarga o antecarga, debido a que los elementos que van a producir el disparo se introducen en la recámara por la boca de fuego, siendo la recámara la parte trasera del cañón (fondo) donde se van a depositar dichos elementos.
Para iniciar el disparo se solía utilizar un hierro al rojo o una mecha. Esto se hacía a través de un orificio u oído que se practicaba en la parte superior del cañón a la altura de la recámara.
Para cargar dichas armas se introducía por la boca de fuego la pólvora, un taco de papel, corcho u otro material semejante, que hacía de obturador de los gases y, por último, el proyectil, denominado bodoque, que en un principio era una bola de barro cocido, después de piedra y, finalmente, de hierro y de plomo.
La pared interior del cañón o ánima, en un principio, era lisa, convirtiéndose en estriada a partir del siglo XVI. La acanaladuras longitudinales se hacían para recoger los restos sólidos de la pólvora, después se hicieron inclinadas con respecto al eje del cañón, para darle rotación al proyectil. En cuanto a los proyectiles, su evolución pasa por adaptarse mejor a las paredes mediante el uso de una tela engrasada (calepín) que lo envolvía y, posteriormente, fabricando
los proyectiles de plomo con la base hueca.
Un gran invento fue el “cartucho de pólvora”, que contenía una pequeña dosis de pólvora para cebar el polvorín (cazoleta adosada al oído del arma), la pólvora propulsora y la bala, todo ello envuelto en un papel que servía de taco.
Por su sistema de encendido, y en orden cronológico, las armas de avancarga se clasifican en tres grandes grupos:
• Armas de mecha
• Armas de chispa
• Armas de pistón o percusión

 

Armas de mecha.
Surgen al sustituirse el hierro al rojo por otro elemento que durase encendido más tiempo, como era la mecha.
Para poder hacer puntería se trasladó el oído, de la parte superior, al lateral derecho del arma, donde había una cazoleta que contenía el polvorín de cebo.
Estas armas se fueron perfeccionando cuando se les fue añadiendo una tapa a la cazoleta, un sistema que permitía mantener la mecha fija y un largo muelle que actuaba como disparador.

 

Armas de chispa.
Como el sistema anterior presentaba el inconveniente de tener que mantener encendida la mecha constantemente y ser poco útil en tiempo lluvioso, surgió el sistema de chispa.
Para iniciar el disparo se utilizan las chispas producidas por el rozamiento de una piedra de sílex, pirita, o una mezcla de hierro y antimonio, contra el acero.
La piedra era sujetada entre las dos quijadas de una patilla denominada “pie de gato”.
En estas armas la evolución se fue realizando a través de modificaciones en las “llaves”. La primera que se inventó fue la “llave de rueda” y a partir de ella nacieron otros tipos de llaves que se diferenciaban en la colocación del “pie de gato”, e que los mecanismos estuvieran a la vista u ocultos, en que varias piezas se unieran en una, etc.

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Armas de pistón o percusión.

El sistema de chispa se abandonó al descubrirse una composición química llamada “fulminato de mercurio” y patentarse un sistema de percusión que utilizaba como iniciador unas bolitas de esta sustancia. Posteriormente se inventó un pistón tubular que la contenía en su interior.
Este sistema sustituyó al “pie de gato”, que sostenía la piedra, por un percutor de cabeza pesada, y en el sitio ocupado por la cazoleta, se colocó un pistón de sombrerete.
Al liberar el disparador el percutor caía, golpeando el pistón, comprimiéndose el fulminato, que estaba en su interior, contra la chimenea, y el chorro de fuego que se producía entraba en la recámara a través del oído.
En la actualidad las armas de avancarga se usan para la práctica de competiciones deportivas, no careciendo por ello de capacidad mortífera y pudiendo ser utilizadas para la comisión de hechos delictivos.
2.2.-ARMAS DE RETROCARGA
Ante la necesidad de agilizar la velocidad de tiro, a partir del siglo XVI, se inician los primeros ensayos de retrocarga, es decir, de realizar la carga por la parte posterior del cañón (recámara), aunque realmente no se puede hablar de retrocarga hasta que no se comienza a utilizar un elemento compacto y unitario que reúne todos los componentes necesarios para producir el disparo y que se denomina cartucho.
Los intentos de repetición que se realizaron formando un haz de cañones a los que se iba dando fuego sucesivamente, así como los de recámaras giratorias que se iban enfrentando a un cañón fijo, fueron los precursores de los actuales revólveres, aunque aún tenían que ser cargados por la boca.
Todos los intentos e investigaciones encaminados a conseguir reunir los elementos que producen el disparo, y a solucionar los problemas producidos por la falta de obturación, concluyeron con la aparición del cartucho patentado por el francés Lefaucheux.
El de Lefaucheux era un cartucho de cartón con base de latón y un fulminante incorporado en su interior que era detonado por una barra o percutor empotrado verticalmente en la base del mismo cartucho.
Los sistemas de avancarga y retrocarga convivieron hasta la segunda mitad del siglo XIX pero, debido a las grandes ventajas de la vaina metálica, fueron quedando en desuso las armas de avancarga, habiendo quedado éstas, como ya dijimos, para la práctica deportiva.
Desde el descubrimiento del fulminato de mercurio, muchos han sido los intentos de obtener un sistema de percusión definitivo; el problema era encontrar una manera de obturar la recámara en el momento del disparo, lo suficientemente buena, como para evitar la pérdida de gases, con la consiguiente disminución de la velocidad del proyectil, la suciedad y deterioro del arma, y las molestias al tirador, que recibía el chorro de gases directamente en la cara.
Está claro que, el invento del primer cartucho compacto y razonablemente útil para la retrocarga que hizo Lefaucheux, cambió radicalmente los conceptos y permitió la solución de muchos de los anteriores problemas.
Aunque el sistema Lefaucheux hoy está en completo desuso, su estudio es obligado por su gran interés histórico y ser el primer antecedente inmediato de los sistemas de percusión modernos.
Sistema Lefaucheux.
El cartucho original Lefaucheux consistía en un tubo de cartón colocado en un culote de latón o de cobre y fijado a éste con un taco de papel comprimido.
A este conjunto se le llamó vaina, careciendo de cápsula fulminante. El arma funcionaba cuando, sobre la chimenea o grano de fogón, se colocaba una cápsula muy potente y, al detonar ésta, lanzaba una llamarada que perforaba el cartón de la vaina y se inflamaba la pólvora.
Después diseñó un cartucho que era parecido a los actuales de caza y consistía en un cilindro de papel con un culote metálico, que contenía en su interior una cápsula con fulminato de mercurio y que llevaba su propio percutor incorporado a la vaina, denominado espiga, perpendicular al eje longitudinal de la misma.

Cuando se apretaba el disparador y se liberaba el martillo percutor, éste incidía, de arriba hacia abajo golpeando la varilla (espiga) que, a su vez, hería al pistón que contenía el fulminato de mercurio. El chorro de fuego de esta sustancia
iniciadora era el que producía la ignición de la pólvora.
Los cartuchos de espiga revestían ciertos inconvenientes. Uno de ellos, y además grave, era que por caída o golpe accidental sobre el percutor o espiga, se producía la ignición. Otro era que la humedad penetraba fácilmente por el alojamiento de la espiga inutilizándolo.
Sistema Flobert o anular.
Unos años después, el armero francés Flobert creó un cartucho con la vaina de cobre y de una sola pieza. Tenía el culote hueco para alojar la mezcla iniciadora y era de reborde o pestaña, para evitar que el cartucho penetrara en la recámara más de lo debido. Como proyectil, colocó en su boca una bala esférica de plomo (aunque también se fabricaban con forma ojival). Estos pequeños cartuchos no llevaban pólvora, siendo el fulminante el que impulsaba al proyectil. Sólo se utilizaba para el tiro de salón.
Cuando aumentó el tamaño de la vaina y el calibre, se cargaron con una pequeña cantidad de pólvora negra.
Este sistema recibe también el nombre de anular, debido a que la percusión debe hacerse en el anillo exterior del culote, actuando de yunque el plano de la boca de la recámara.
Este sistema fue aplicado a muchos cartuchos de arma larga y a casi todos los de arma corta, mientras se utilizó la pólvora negra como carga de proyección, pues las presiones en recámara no eran muy altas.
La aparición de la pólvora blanca o piroxilada, con un aumento considerable en las presiones, fue dejando en desuso este sistema, que quedó limitado a calibres pequeños como es el .22, donde las vainas aún resisten esas presiones por necesitar poca cantidad de carga de proyección.
Un inconveniente de este cartucho es que, como la percusión se realizaba directamente sobre la vaina, ésta no podía ser de un latón muy grueso, pues al percutor le podía faltar fuerza para deformarla; pero tampoco podía tener las paredes muy finas porque las presiones, sobre todo con las pólvoras modernas, la reventarían.
Otros inconvenientes de estos cartuchos eran:
• La irregularidad en el encendido de la pólvora.
• La rotura frecuente de las vainas, debilitadas por la doble curvatura del metal.
• La imposibilidad de recarga de las vainas.
• Accidentes debidos al encendido involuntario provocado por golpes o caídas.
Sistema de percusión central.
Este sistema, también llamado de fuego central, es el único que permite un aumento de la resistencia de la vaina y por tanto también de la potencia del cartucho y de las armas en general, y es el utilizado en la actualidad para cartuchos de calibre superior a 5,56 milímetros (equivalentes a 0,22 pulgadas).
En este sistema, el pistón o iniciador, es una parte independiente del cartucho que se encaja en un alojamiento fabricado específicamente para él, en el centro exacto del culote. Dicho pistón es el que va a recibir directamente el golpe de la aguja percutora.
Dentro de la percusión central hay dos grandes grupos:
 Sistema Berdan.
 Sistema Boxer.
a) Sistema Berdan.
Sus diferencias con el sistema Boxer son:
• Que lleva el yunque en la vaina.
• Que comunica el fuego de la cápsula iniciadora a la carga de proyección a través de dos orificios llamados oídos, uno a cada lado del yunque.

b) Sistema Boxer.
Sus diferencias con el sistema Berdan son:
• Que el yunque lo lleva incorporado a presión en la cápsula iniciadora.
• Que transmite el fuego a la carga de proyección a través de un único orificio central.
• Que se recarga con más facilidad.
3.-CLASIFICACIÓN DE LAS ARMAS.
Las armas se pueden clasificar atendiendo a diversos criterios y puntos de
vista, pero dentro de la amplísima familia que comprendería todo tipo de armas, sólo
nos vamos a centrar en el grupo de las armas de fuego.
Dentro de este grupo se pueden clasificar:
 Por su procedimiento de carga y encendido de:
a) Antecarga o avancarga:
• De mecha
• De chispa
• De pistón o percusión
b) Retrocarga:
• Fuego de espiga o Lefaucheux
• Fuego anular o Flobert
• Fuego central o de percusión central
 Por su funcionamiento:
• De un tiro (monotiro): Son aquéllas que sólo tienen una recámara y carecen de
depósito o cargador, por lo que cada vez que se realiza un disparo, para efectuar
otro, hay que introducir un nuevo cartucho manualmente en la recámara.
• De repetición: Son aquéllas que, provistas de un depósito capaz de almacenar
varias cartuchos, pueden disparar sucesivamente, mediante la acción manual del
tirador sobre los mecanismos del arma, entre disparo y disparo.
• Semiautomáticas: Son aquéllas que, una vez alimentado el deposito de
munición, bien sea fijo o móvil, como el cargador de la pistola, e introducido el primer
cartucho en la recámara, basta con ir presionando la cola del disparador para que se
produzcan disparos sucesivos, pero sólo uno por cada presión. No requieren por
tanto ninguna otra acción manual por parte del tirador. La energía residual de cada
disparo es la que actuando sobre los distintos mecanismos del arma la deja
preparada para efectuar el siguiente disparo.
• Automáticas: Son aquéllas cuya única diferencia con las semiautomáticas
radica en que permiten la sucesión de disparos mientras se mantenga oprimida la
cola del disparador y queden cartuchos en el depósito.
Existen otras clasificaciones por la finalidad de uso o empleo, por su manejo, o
según el Reglamento de Armas:
3.1.-DEFINICIONES DE ARMAS DE FUEGO Y DE SUS
MUNICIONES.
Artículo 2.
A los efectos del presente Reglamento, en relación con las armas de fuego y con la
munición para armas de fuego, se entenderá por: Arma de fuego corta: El arma de fuego
cuyo cañón no exceda de 30 centímetros o cuya longitud total no exceda de 60 centímetros.
a. Arma de fuego larga: Cualquier arma de fuego que no sea un arma de
fuego corta.
b. Arma automática: El arma de fuego que se recarga automáticamente
después de cada disparo y con la que es posible efectuar varios disparos sucesivos
al accionar el disparador una sola vez.
c. Arma semiautomática: El arma de fuego que después de cada disparo
se recarga automáticamente y con la que sólo es posible efectuar un disparo al
accionar el disparador cada vez.
d. Arma de repetición: El arma de fuego que se recarga después de cada
disparo, mediante un mecanismo accionado por el tirador que introduce en el cañón
un cartucho colocado previamente en el depósito de municiones.
e. Arma de un solo tiro: El arma de fuego sin depósito de municiones,
que se carga antes de cada disparo mediante la introducción manual de un cartucho
en la recámara o en un alojamiento especial a la entrada del cañón.
f. Munición con balas perforantes: La munición de uso militar con
balas blindadas de núcleo duro perforante.
g. Munición con balas explosivas: La munición de uso militar con
balas que contengan una carga que explota por impacto.
h. Munición con balas incendiarias: La munición de uso militar con
balas que contengan una mezcla química que se inflama al contacto con el aire o
por impacto.

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3.2.-CLASIFICACIÓN DE LAS ARMAS REGLAMENTADAS.
Artículo 3.
Se entenderá por armas y armas de fuego reglamentadas, cuya adquisición, tenencia y uso
pueden ser autorizados o permitidos con arreglo a lo dispuesto en este Reglamento, los objetos que,
teniendo en cuenta sus características, grado de peligrosidad y destino o utilización, se enumeran y
clasifican en el presente artículo en las siguientes categorías:
Primera categoría. Armas de fuego cortas: Comprende las pistolas y revólveres.
Segunda categoría:
1.-Armas de fuego largas para vigilancia y guardería: Son las armas largas que
reglamentariamente se determinen por Orden del Ministerio del Interior o mediante decisión
adoptada a propuesta o de conformidad con el mismo, como específicas para desempeñar
funciones de vigilancia y guardería.
2.-Armas de fuego largas rayadas: Se comprenden aquellas armas utilizables para caza
mayor. También comprende los cañones estriados adaptables a escopetas de caza, con
recámara para cartuchos metálicos, siempre que, en ambos supuestos, no estén clasificadas
como armas de guerra.
Tercera categoría:
1.-Armas de fuego largas rayadas para tipo deportivo, de calibre 5,6 milímetros (22
americano), de percusión anular, bien sean de un disparo, bien de repetición o
semiautomáticas.
2.- Escopetas y demás armas de fuego largas de ánima lisa, o que tengan cañón con rayas
para facilitar el plomeo, que los bancos de pruebas reconocidos hayan marcado con punzón de
escopeta de caza, no incluidas entre las armas de guerra.
3.-Armas accionadas por aire u otro gas comprimido, sean lisas o rayadas, siempre que la
energía cinética del proyectil en boca exceda de 24,2 julios.
Cuarta categoría:
1.-Carabinas y pistolas, de tiro semiautomático y de repetición; y revólveres de doble acción,
accionadas por aire u otro gas comprimido no asimiladas a escopetas.
2.-Carabinas y pistolas, de ánima lisa o rayada, y de un solo tiro, y revólveres de acción simple,
accionadas por aire u otro gas comprimido no asimiladas a escopetas.
Quinta categoría:
1.-Las armas blancas y en general las de hoja cortante o punzante no prohibidas.
2.-Los cuchillos o machetes usados por unidades militares o que sean imitación de los mismos.
Sexta categoría:
1.-Armas de fuego antiguas o históricas, sus reproducciones y asimiladas, conservadas en
museos autorizados por el Ministerio de Defensa, si son dependientes de cualquiera de los tres
Ejércitos, y por el Ministerio del Interior, en los restantes casos.
2.-Las armas de fuego cuyo modelo o cuyo año de fabricación sean anteriores al 1 de enero de
1870, y las reproducciones o réplicas de las mismas, a menos que puedan disparar municiones
destinadas a armas de guerra o a armas prohibidas.La antigüedad será fijada por el Ministerio de
Defensa, que aprobará los prototipos o copias de los originales, comunicándolo a la Dirección General
de la Guardia Civil.
3.-Las restantes armas de fuego que se conserven por su carácter histórico o artístico, dando
cumplimiento a lo prevenido en los artículos 107 y 108 del presente Reglamento.
4.-En general, las armas de avancarga.
Séptima categoría:
1.-Armas de inyección anestésica capaces de lanzar proyectiles que faciliten la captura o
control de animales, anestesiándolos a distancia durante algún tiempo.
2.-Las ballestas.
3.-Las armas para lanzar cabos.
4.-Las armas de sistema Flobert.
5.-Los arcos, las armas para lanzar líneas de pesca y los fusiles de pesca submarina que sirvan
para disparar flechas o arpones, eficaces para la pesca y para otros fines deportivos.
6.-Los revólveres o pistolas detonadoras y las pistolas lanzabengalas.
4.-CARTUCHO METÁLICO Y SEMIMETÁLICO.
4.1.-CONCEPTO DE CARTUCHO.
Podría definirse como el cuerpo compacto y unitario que reúne todos los elementos necesarios
para producir un disparo en un arma de fuego.
Cartucho y armas son las dos partes de una poderosa máquina que tiene por objeto situar un
proyectil (bala), con precisión suficiente, a una distancia determinada, portando una energía remanente
necesaria para producir un esperado efecto. Un arma sin
cartucho vale para bien poco (balísticamente para nada); un
cartucho sin arma no tiene sentido.
De la calidad del cartucho, además de la del arma,
dependerá la consecución de un fin determinado
como puede ser la precisión, la caza, efectividad, etc.
4.2.-EL CARTUCHO METALICO.
Es aquél cuya vaina está elaborada completamente de metal y es de utilización
generalizada en las armas de ánima estriada.
Los componentes o elementos de que consta el cartucho metálico son:
1. VAINA
2. PISTÓN
3. CARGA DE PROYECCIÓN
4. BALA
La vaina.
En los cartuchos metálicos actuales, la vaina es un recipiente de metal con forma
tubular que contiene en su interior la carga de proyección; en su parte posterior aloja la cápsula
iniciadora, siendo engarzada en la parte anterior la bala por la boca.

La misión de la vaina es que se dilate en el disparo con facilidad
dentro de la recámara y se adapte a ella perfectamente, para que no salgan
hacia atrás ningún tipo de gases de los producidos por la deflagración,
realizando una perfecta obturación, para después del disparo recuperar sus
medidas primitivas, facilitando así la extracción de la misma.
Clases de vainas metálicas por su forma geométrica:
a) Vaina CILÍNDRICA.
Es un tubo metálico de una sola pieza, dividido
en tres partes que son: BOCA, CUERPO Y
CULOTE.
b) Vaina ABOTELLADA O GOLLETEADA.
Es un tubo metálico en forma de botella, de una sola pieza, y que
se divide en cinco partes: BOCA, GOLLETE, GOLA, CUERPO Y
CULOTE.
Clases de vainas metálicas por la forma externa del culote.

Clases de vainas metálicas según el alojamiento del pistón.
Boxer: vainas que no llevan yunque.
Berdan: vainas que llevan yunque incorporado
Pestaña o
reborde
Ranura
El pistón.
Al pistón también se le conoce con los nombres de cápsula iniciadora, iniciador, fulminante y
cebador.
Podemos definirlo como una cápsula metálica, de latón o cobre, que contiene en su interior un
explosivo iniciador, y que al ser herida por el percutor del arma, comprime la mezcla explosiva contra
una protuberancia interior denominada yunque, produciendo la explosión de la mezcla, cuyo fuego se
comunica a la carga de proyección a través de uno o dos orificios llamados «oídos».
El pistón va alojado en el culote de la vaina a presión, protegiéndolo del exterior por medio de
barnices o lacas.
En la actualidad se emplean dos tipos de pistones: BOXER Y BERDAN.
El sistema Boxer se caracteriza:
• Por que la cápsula iniciadora transmite el fuego a
la carga a la carga de proyección a través de un
solo orificio central.
• Por que el yunque va incorporado a presión en la
cápsula iniciadora.
El sistema Berdan se caracteriza:
• Por que la cápsula iniciadora transmite el fuego a la
carga de proyección a través de dos orificios llamados
oídos, uno a cada lado del yunque.
• El yunque va incorporado a la vaina

El componente explosivo que usa el pistón ha ido evolucionando
desde el fulminato de mercurio, descubierto por el inglés Howard en 1799, hasta el utilizado en la
actualidad.
En la actualidad se utiliza una mezcla iniciadora, a base de TRINITRO-RESORCINATO DE
PLOMO mezclado con un sensibilizante llamado TETRACENO, cuya ventaja es que las partículas
residuales no son corrosivas ni oxidantes. En España, esta mezcla recibe el nombre de Tetrinox.
La carga de proyección.
Está compuesta por un explosivo deflagrante, pólvora, que, como todos los explosivos,
tiene la propiedad de aumentar de volumen rapidísimamente, al ser iniciado por el fuego de
pistón, produciendo una gran cantidad de gases que sirven para impulsar el proyectil al exterior.
La fabricación de los cartuchos hasta el último cuarto del siglo pasado
(1866) se hacía empleando la pólvora negra, única conocida hasta entonces.
La pólvora negra es una mezcla física de un 75 por 100 de salitre (nitrato
potásico), un 15 por 100 de carbón vegetal y un 10 por 100 de azufre.
Los defectos de la pólvora negra son:
– Excesiva rapidez de quemado.
– Dejan muchos residuos que manchan el cañón.
– Producen mucho humo.

En la actualidad se sigue utilizando para las armas deportivas de
avancarga, para los fuegos artificiales y petardos, y para la fabricación de
cartuchos de proyección.

A las pólvoras actuales se las conoce con los nombres de
piroxiladas, blancas o sin humo.
La bala.
La bala es la masa, generalmente metálica, formado por uno o varios elementos, que ha de
tomar el rayado de arma con sus consecuentes movimientos de traslación y rotación.

Podemos dividirla en tres partes:
 PUNTA U OJIVA
Es la parte de la bala que atraviesa las capas del aire y choca en el
primer lugar contra el objetivo. Por eso, y dependiendo de las
prestaciones que se deseen obtener, puede ser más o menos
aguda su ojiva, pudiendo tener diversas formas o estructuras.


CUERPO O FORZAMIENTO
Es la parte que toma el estriado del cañón. Es de calibre
ligerísimamente superior al del ánima, para que al tomar el
rayado no haya fuga de gases.


CULOTE
Es la parte trasera de la bala, la que recibe directamente el
empuje de los gases de la carga de proyección.
Clasificación de las balas por los elementos que contienen.


BLINDADAS. Son aquéllas que llevan una envuelta de latón con un núcleo de plomo
blando.
Este tipo de munición es la más empleada en las armas semiautomáticas y armas de
tipo militar, ya que mecanizan perfectamente y no dan apenas interrupciones. Tienen un gran
poder de penetración.
 SEMIBLINDADAS. Aquéllas en las que una parte del plomo de su interior no está
cubierto por el latón del blindaje.
Pueden ser de punta blanda o de punta dura. En ambas se persigue una mayor
deformación del proyectil al incidir sobre el objetivo con un efecto de choque y parada.


DE PLOMO. Las que en su composición no interviene más que el plomo aleado con
estaño y antimonio para mejorar las condiciones del proyectil.
Hacemos mención especial a la bala Wad-cutter (sacabocados) o Cilíndrica debido a la gran
extensión de su uso con fines deportivos. Esta bala es totalmente de plomo, de forma cilíndrica,
cuyo cuerpo va surcado por unas bandas de engrase.
Clasificación de las balas por la forma geométrica.

Clasificación de las balas por la forma de la punta.

Clasificación de las balas por la función y efectos.


ORDINARIAS. También conocida como bala “sólida” son
aquéllas en las que la envuelta se rebate en el culote. Es el tipo de
bala militar por excelencia, con la que se pretende gran penetración
sin expansión.


DEPORTIVAS.

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PERFORANTES. Es una bala blindada que lleva en el
interior un núcleo de acero duro, “almohadillado” en punta con un
relleno de plomo y cerrada en culote con un opérculo metálico.


INCENDIARIAS. La bala incendiaria es análoga a la perforante, pero en lugar de
relleno de plomo en punta, lleva una carga pirotécnica que se enciende al impacto, por
fricción.

 TRAZADORAS. La bala trazadora es también blindada, rellena su ojiva, con un
núcleo de plomo y el cuerpo con una mezcla pirotécnica. Al ser disparada la mezcla
pirotécnica se enciende y emite una luz roja.


EXPANSIVAS. Se abre en la penetración, en forma de seta, alcanzando diámetros
hasta dos veces el primitivo, por lo que, a igualdad de velocidad y energía remanente, su
poder de detención es mucho mayor.


EXPLOSIVAS. Es blindada con la ojiva rellena de plomo u otro
material y una rudimentaria espoleta provista de una carga de explosivo
iniciador.
 “DUM-DUM”. Es el antecedente de las balas expansivas actuales. Fue prohibida por la
Convención de La Haya hacia finales de siglo pasado. La modificación de una bala
originariamente blindada fue consecuencia de la necesidad por parte de
las tropas inglesas de “detener” a los nativos fanáticos del noroeste de la
India, cosa que no conseguían con la bala blindada de punta roma .303
LEE-ENFIELD (cal. 7,7 mm).
 LUMINOSAS
 DE LOCALIZACIÓN.
EL CARTUCHO SEMIMETALICO.
Los cartuchos semimetálicos son aquéllos que, en la composición de su vaina, intervienen tanto,
materiales metálicos, como otros que no lo son. Tal es el caso de los cartuchos utilizados para la
escopeta, en que la vaina suele ser de plástico, cartón o material similar y el culote metálico,
reforzando a la vaina.
Los componentes del cartucho semimetálico son:
1. VAINA.
2. PISTÓN.
3. CARGA DE PROYECCIÓN.
4. TACO.
5. PROYECTIL O PROYECTILES.
6. TAPA U OPÉRCULO DE CIERRE.
1. La vaina.
La vaina, como en los cartuchos metálicos, es la que reúne a todos los demás elementos del
cartucho.
Se compone de un cuerpo cilíndrico, que puede ser de cartón, de plástico o
metálico.
Las de cartón se hacen a partir de papel enrollado sobre sí mismo y encolado para
que sea impermeable, siendo, en ocasiones, de cartón plastificado, con lo que se impide
que la pólvora se humedezca y que el cartón se hinche a causa de la humedad.
Las vainas de plástico tienen las cualidades de impermeabilidad, plasticidad y bajo
coste. Incluso se hacen con el culote totalmente de plástico, no muy extendido este
cartucho, debido a la dificultad que conlleva el lograr las medidas del culote dentro de las
tolerancias que se exigen. El cuerpo de las vainas de plástico (polietileno) se fabrica por
extrusión, a partir de barra o pastilla, que sufre un proceso de estirado longitudinal y
transversal, y, excepcionalmente, por inyección.
También se han hecho vainas completamente metálicas, generalmente por
embutición en frío. Los materiales utilizados para su fabricación son de acero, latón o
aluminio. No obstante, este tipo de vainas, por su coste y otros inconvenientes, no es tan
popular como el resto de vainas semimetálicas.
En la parte inferior de la vaina, el culote metálico, proporciona el cierre y la
obturación de gases, llevando el alojamiento del pistón y una pestaña que facilita la extracción y evita
que el cartucho se hunda en la recámara.
El culote metálico, o refuerzo del cuerpo, es tanto más grande cuanto más potente es el
cartucho. Pueden medir entre 8 y 25 mm., o más, siendo su clasificación en: ordinarios,
semiacorazados, acorazados y superacorazados.
Las medidas de las vainas más corrientes son de 65, 67, 68, 70 y 75 mm.
2. El pistón.
Es la cápsula iniciadora y lleva las mismas mezclas que en los cartuchos metálicos. Los tipos
de pistones son Boxer y Berdan, los que se emplean en la cartuchería semimetálica.
PISTÓN BOXER PISTÓN BERDAN
3. La carga de proyección.
En la cartuchería semimetálica, la pólvora más empleada es la de «una base»; la de doble base
es menos empleada.
Las pólvoras españolas para cartuchos semimetálicos son de reconocida fama. Entre ellas tenemos la
P.S.B., de Explosivos Río Tinto. Las pólvoras norteamericanas son de excelente calidad, con marcas
como Alcan, Hércules, Hodgdon, Du Pont, Winchester-Wester y Norma. Otras muy conocidas son la
E.H. (belga), la Lapua (filandesa), la P.R. y la G.M.3 (francesas), las Olin y RWS (alemanas), la
Wiimmis (suiza), la B.P.D. (italiana), la Norma (sueca) y las Eley, Kynoch e I.C.I. (inglesas).
4. El taco.
El taco en los cartuchos semimetálicos va colocado entre la carga de proyección y el proyectil o
proyectiles. Puede ser de cartón, fieltro, serrín prensado, etc. Al principio se utilizaban pedazos de trapo
o estopa.
La misión primaria del taco es la obturación de los gases de la pólvora.
Como misiones secundarias podemos citar las de:
Separar los perdigones de la pólvora.
Amortiguar la transmisión de la potencia de combustión de la pólvora a los perdigones,
para que sea progresiva y no deforme los plomos.
Al ser elástico, se adapta a las variaciones de diámetros en recámara, ánima y choke.
Lubricar toda la zona de recorrido, para evitar emplomados y suciedades.
Agrupar o dispersar perdigones o postas.
Contener en su interior los proyectiles, evitando que éstos rocen contra el ánima del
cañón y se deformen.
Las características que debe tener un taco son que:
 El material tenga forma adecuada.
 El diámetro exterior sea ligeramente superior al de la vaina.
 Su cuerpo sea perfectamente cilíndrico.
 Su peso sea ligero, para que no estorbe la acción de los plomos, y que sea
fácilmente impregnable en parafina para que lubrique bien.
5. El proyectil.
Los gases generados por la deflagración de la pólvora, al estar confinados, tienden a salir hacia
la boca de fuego, empujando a los proyectiles.
Si no existiese el taco, los gases, mucho más ligeros que los proyectiles, adelantarían a éstos
en su recorrido dentro del cañón y se perdería fuerza de impulsión, al no ser obturados dichos gases
por el taco. Además, los gases fundirían los perdigones y los soldarían, debido al gran poder calorífico
que generan.
Cuando se dispara una bala, en lugar de postas o perdigones, ocurre el mismo fenómeno, pues
la bala debe de ser de un diámetro ligerísimamente inferior al del ánima (esto sólo referido a las armas
de cañón liso) y también, en este caso, los gases adelantarían al proyectil dentro del cañón.
Una vez que el proyectil o proyectiles han abandonado la boca de fuego, el taco acompaña a
éstos durante un corto recorrido y va perdiendo velocidad, debido a su menor peso, hasta que cae,
continuando los proyectiles su trayectoria.
6. La tapa u opérculo de cierre.
Durante mucho tiempo el cierre, en los cartuchos semimetálicos se redujo a un simple opérculo
o tapa de cartón, corcho, celuloide o plástico, que llevaba marcado el número de perdigón o munición
que contenía.
Las características que debe tener son:
• que sea fácilmente desintegrable.
• que mantenga compacto el conjunto de proyectiles antes del disparo y ,
• que sea resistente a los golpes, caídas, roturas, etc.
En la actualidad se tiende a sustituir el opérculo de cierre por un plegado en el extremo de la
vaina. Algo así como un cierre en estrella hacia dentro, que proporciona regularidad a la munición y una
escasa pérdida de energía.

 

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
PROYECTILES PARA ARMAS DE CAÑON LISO.
Entre los proyectiles que pueden disparar las armas de cañones lisos están: la bala, las postas y los perdigones.
LA BALA.
Es un cuerpo único, metálico, generalmente de plomo, de diámetro ligerísimamente inferior al
del ánima del cañón.
No deben emplearse en cañones con choke, y de hacerlo, se deberá tener en cuenta que
deben admitir una deformación fácil en el choke.
Balas conocidas son: brenneke, esférica, stendebach y la slug.
Cierre
Perdigones
Taco
Pólvora
Pistón
LAS POSTAS.
Se llaman postas a aquellos proyectiles esféricos para las armas de ánima lisa que son, en su tamaño,
mayores de 1/5 del diámetro del cañón del arma qué los dispara.

LOS PERDIGONES.
Son aquellos proyectiles esféricos, para armas de ánima lisa, que,
en tamaño, son iguales o menores de 1/5 del diámetro del cañón de
arma que los dispara.

En consecuencia, se puede establecer que, a igual diámetro de
proyectil, puede tratarse de una posta o de un perdigón,
dependiendo del calibre del arma que los dispara.
Ejemplo: Un proyectil del número 3, de 3,50 milímetros de diámetro,
sería un perdigón en una escopeta del calibre 12 (18,50 mm), en
cambio, sería una posta en las escopetas del calibre 16 (16,80 mm).
Disposición de postas en cartuchos
Medidas y denominación de postas y perdigones más comunes.
Número
Calibre
(milímetros)
Número
Calibre
(milímetros)
0000
000
00
0
1
2
3
5,00
4,75
4,50
4,25
4,00
3,75
3,50
4
5
6
7
8
9
10
3,25
3,00
2,75
2,50
2,25
2,00
1,75
El material empleado para la fabricación de los perdigones, postas y balas es de plomo, en la
mayoría de los casos, bien sea puro, bien aleado con antimonio, estaño o arsénico.
Las características que deben reunir estos proyectiles son: homogeneidad, densidad regular, dureza,
tamaño igual dentro de unas tolerancias, esfericidad y un buen binomio carga de pólvora-carga de
proyectiles.
Hay también perdigones discoidales, semiesféricos y cúbicos, todos ellos destinados a
cartuchos dispersantes.

 

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
ARMAS PROHIBIDAS.
La competencia sobre armas y explosivos, la tiene con carácter exclusivo el Gobierno de la
Nación (art. 149.1.26 de la C.E.
El ejercicio de las competencias en materia de armas, según la Ley Orgánica 1/92 sobre
Protección de la Seguridad Ciudadana, queda atribuida al Ministerio del Interior, y viene regulada en el
R.D. 137/1993 de 29 de enero Reglamento de Armas.
El Gobierno ejerce esta competencia a través de la Guardia Civil (L.O. 2/86). La Guardia Civil
materializa el ejercicio de esta competencia a través del Servicio de Intervención de Armas y
Explosivos, que se distribuye periféricamente por todo el territorio nacional.
Según el Reglamento de Armas:
Artículo 4. (Armas totalmente prohibidas)
1. Se prohíbe la fabricación, importación, circulación, publicidad,
compraventa, tenencia y uso de las siguientes armas o de sus imitaciones:
Las armas de fuego que sean resultado de modificar sustancialmente las
características de fabricación u origen de otras armas, sin la reglamentaria autorización de
modelo o prototipo.
Las armas largas que contengan dispositivos especiales, en su culata o mecanismos,
para alojar pistolas u otras armas.
Las pistolas y revólveres que lleven adaptado un culatín.
Las armas de fuego para alojar o alojadas en el interior de bastones u otros objetos.
Las armas de fuego simuladas bajo apariencia de cualquier otro objeto.
Los bastones-estoque, los puñales de cualquier clase y las navajas llamadas
automáticas. Se considerarán puñales a estos efectos las armas blancas de hoja menor de 11
centímetros, de dos filos y puntiaguda.
Las armas de fuego, de aire u otro gas comprimido, real o simulado, combinadas con
armas blancas.
Las defensas de alambre o plomo; los rompecabezas; las llaves de pugilato, con o sin
púas; los tiragomas y cerbatanas perfeccionados; los munchacos y xiriquetes, así como
cualesquiera otros instrumentos especialmente peligrosos para la integridad física de las
personas.
2. No se considerará prohibida la tenencia de las armas relacionadas en el presente
artículo por los museos, coleccionistas u organismos a que se refiere el artículo 107, con los
requisitos y condiciones determinados en él.
Artículo 5. (Armas prohibidas condicionalmente).
1. Queda prohibida la publicidad, compraventa, tenencia y uso, salvo por funcionarios
especialmente habilitados, y de acuerdo con lo que dispongan las respectivas normas
reglamentarias de:
Las armas semiautomáticas de las categorías 2.2 y 3.2, cuya capacidad de carga sea
superior a cinco cartuchos, incluido el alojado en la recámara, o cuya culata sea plegable o
eliminable.
Los sprays de defensa personal y todas aquellas armas que despidan gases o
aerosoles, así como cualquier dispositivo que comprenda mecanismos capaces de proyectar
sustancialmente estupefacientes, tóxicas o corrosivas.
De lo dispuesto en el presente apartado se exceptúan los sprays de defensa personal
que, en virtud de la correspondiente aprobación del Ministerio de Sanidad y Consumo, previo
informe de la Comisión Interministerial Permanente de Armas y Explosivos, se consideren
permitidos, en cuyo caso podrán venderse en las armerías a personas que acrediten su
mayoría de edad mediante la presentación del documento nacional de identidad, pasaporte,
autorización o tarjeta de residencia.
Las defensas eléctricas, de goma, tonfas o similares.
Los silenciadores aplicables a armas de fuego.
La cartuchería con balas perforantes, explosivas o incendiarias, así como los
proyectiles correspondientes.
Las municiones para pistolas y revólveres con proyectiles dum-dum o de punta hueca,
así como los propios proyectiles.
Las armas de fuego largas de cañones recortados.
2. Queda prohibida la tenencia, salvo en el propio domicilio como objeto de adorno o de
coleccionismo, con arreglo a lo dispuesto en el apartado b) del artículo 107 de este Reglamento, de
imitaciones de armas de fuego que por sus características externas puedan inducir a confusión
sobre su auténtica naturaleza, aunque no puedan ser transformadas en armas de fuego.
Se exceptúan de la prohibición aquellas cuyos modelos hayan sido aprobados previamente
por la Dirección General de la Guardia Civil, con arreglo a la normativa dictada por el Ministerio del
Interior.
3. Queda prohibido el uso por particulares de cuchillos, machetes y demás armas blancas
que formen parte de armamentos debidamente aprobados por autoridades u organismos
competentes. Su venta requerirá la presentación y anotación del documento acreditativo del cargo o
condición de las personas con derecho al uso de dichos armamentos.
También se prohíbe la comercialización, publicidad, compraventa, tenencia y uso de las
navajas no automáticas cuya hoja exceda de 11 centímetros, medidos desde el reborde o tope del
mango hasta el extremo.
No se considerarán comprendidas en las prohibiciones anteriores, la fabricación y
comercialización con intervención de la Guardia Civil, en la forma prevenida en los artículos 12.2 y 106
de este Reglamento, la compraventa y la tenencia exclusivamente en el propio domicilio, con fines de
ornato y coleccionismo, de las navajas no automáticas cuya hoja exceda de 11 centímetros.
DOCUMENTACIÓN DE LA TITULARIDAD DE LAS ARMAS.
1. Guías de pertenencia.
2. Guía de Circulación.
3. Tarjeta Europea de Armas de Fuego.
4. Revista de armas.
5. Cesión temporal de armas.
6. Cambio de titularidad.
1. GUÍAS DE PERTENENCIA.
Artículo 88.
Para la tenencia de las armas de las categorías 1, 2, 3, 6 y 7.1, 2, 3 y 4, cada arma
habrá de estar documentada con su correspondiente guía de pertenencia.

Artículo 89.
1. Las guías de pertenencia serán expedidas a los titulares de las armas por las
Intervenciones de Armas, excepto al personal relacionado en el artículo 114 al que se las
expedirán las autoridades que se determinan en el artículo 115.
A los militares con categoría igual o superior a Suboficiales se las expedirán las
autoridades que designe el Ministerio de Defensa.
A los miembros del Cuerpo Nacional de Policía, la Dirección General de la Policía.
A los miembros de la Guardia Civil, Servicio de Vigilancia Aduanera, Cuerpos de Policía
de las Comunidades Autónomas y de las Corporaciones Locales, la Dirección General de la
Guardia Civil.
Las guías de pertenencia de las armas de fuego para lanzar cabos las expedirán las
Comandancias de la Guardia Civil, previo informe de las Comandancias de Marina.
2. En la guía de pertenencia, extendida en el correspondiente impreso confeccionado
por la Dirección General de la Guardia Civil, se harán constar el número del documento
nacional de identidad o documento equivalente y los datos personales del propietario del arma,
así como los de la licencia correspondiente; contendrá una reseña completa del arma; y la
acompañará siempre, en los casos de uso, depósito y transporte.
3. En los casos en que el titular de las armas sea un organismo, entidad o empresa, se
hará constar su denominación o razón social en el lugar correspondiente de la guía.
4. En la misma guía del arma se reseñarán, en su caso, los cañones, tambores,
calibres y subcalibres intercambiables que se adquieran para usar con aquélla, siempre que no
supongan cambio de categoría del arma.

 

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
2. GUÍA DE CIRCULACIÓN.
Es el documento que ampara el traslado, sin licencia ni guía de pertenencia, entre dos
lugares, de las armas de las categoría 1,2,3 y 6, así como de sus piezas fundamentales, y de
las armas de la 7 categoría, apartados 1,2,3 y 4.
Así, si un particular desea adquirir una escopeta en localidad distinta a la de su
residencia, la Intervención de Armas de dicha localidad podrá expedir, a la vista del parte de
venta y de la licencia E, una guía de circulación de aquella. El interesado se presentará
posteriormente, en el plazo de 10 día en la Intervención de Armas de la Guardia Civil de su
localidad y solicitará la correspondiente guía de pertenencia.
Las empresas de seguridad y transportes, cuando reciban cualquier envío de armas lo
entregarán a la Intervención de Armas de la Guardia Civil o, en su caso, a los armeros
destinatarios.
Las guías de circulación ordinarias pueden ser de dos clases:
• Guías de circulación para el territorio nacional y para tránsito.
• Guías de circulación para la exportación e importación.
3. TARJETA EUROPEA DE ARMAS DE FUEGO.
El titular de arma o armas de fuego, cuando viaje con ellas a otros países miembros de
la Unión Europea, deberá ser portador de la correspondiente Tarjeta Europea de Armas de
Fuego. En ella se mencionarán los cambios en la tenencia o en las características de las
armas, así como la pérdida o robo de las mismas.
Esta tarjeta es un documento personal en el que figurarán las armas de fuego que lleve
o utilice su titular. Se expedirá, previa solicitud del interesado, por los Jefes de las
Comandancias de la Guardia Civil a los residentes en España que estén debidamente
documentados para la tenencia y uso en territorio español de las armas que se trate.
Su vigencia será de cinco años, renovables mientras se mantenga la titularidad de las
armas que ampare.
4. REVISTA DE ARMAS.
Artículo 90.
1. Las armas de la 1ª categoría, y todas las de concurso, pasarán revista cada tres
años. Las demás armas que precisen guía de pertenencia, pasarán revista cada cinco años. En
ambos casos, las revistas se pasarán en el momento de presentar las solicitudes de renovación
de las correspondientes licencias de armas de los titulares de aquéllas.
2. Las revistas las pasarán:
a. El personal relacionado en el artículo 114 (Militares, Policías y Agentes
de Vigilancia Aduanera), en el mes de abril ante las autoridades de que
dependan, las cuales deberán dar cuenta de aquellos que no lo
hubieran efectuado a las autoridades sancionadoras competentes.
b. Los funcionarios afectos al servicio exterior, durante el indicado mes de
abril, ante el correspondiente Jefe de Misión, quien lo comunicará
seguidamente al Ministerio de Asuntos Exteriores. Este, a su vez, lo
comunicará inmediatamente a la Intervención Central de Armas y
Explosivos de la Guardia Civil.
c. Los poseedores de licencia C (Vigilantes de Seguridad) pasarán revista
durante el mes de mayo ante la Intervención de Armas
correspondiente.
d. Todos los demás titulares de guías de pertenencia, en las
Intervenciones de Armas de la Guardia Civil, dentro del mes
correspondiente a la renovación de la licencia; efectuándolo el personal
a que se refiere el artículo 7.d) 2, a través de la Dirección General de
Protocolo, Cancillería y Ordenes del Ministerio de Asuntos Exteriores.
3. Las anotaciones de la revista de armas se llevarán a cabo en la forma que se
determine y se realizarán por los Interventores de Armas, excepto cuando se trate del personal
a que se refiere el apartado 2.a) y b), cuyas anotaciones las llevarán a cabo las autoridades
correspondientes o personas en que deleguen.
4. Para el pase de la revista, es inexcusable la presentación del arma, personalmente o
por medio de tercero debidamente autorizado por escrito.
5. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 157, el hecho de no pasar dos revistas
consecutivas será causa de anulación y retirada de la guía de pertenencia, debiendo quedar el
arma depositada y seguirse el destino establecido en el artículo 165 de este Reglamento.

 

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
5. CESIÓN TEMPORAL DE ARMAS.
Artículo 91.
1. Tanto los españoles como los extranjeros residentes en España podrán prestar sus
armas de caza a quienes estén provistos de licencia de caza y de la licencia de arma larga
rayada para caza mayor o escopeta correspondiente, según los casos, con una autorización
escrita, fechada y firmada, para su uso durante quince días como máximo y precisamente para
cazar. También se podrán prestar, con autorización escrita, pistolas, revólveres y armas de
concurso, para la práctica de tiro deportivo, a quienes estén reglamentariamente habilitados
para su uso. Las armas se prestarán siempre con sus guías de pertenencia.
2. Con igual autorización y a los mismos efectos, podrán prestarse las documentadas
con tarjeta de armas, acompañadas de este documento.

 

6. CAMBIO DE TITULARIDAD.
Artículo 92.
Las armas no pueden enajenarse, prestarse ni pasar por ningún concepto a poder de otro que
no sea el titular de la guía de pertenencia, salvo en los casos que se regulan en los artículos 90.4 y 91 y
en los supuestos contemplados en los artículos siguientes, con el cumplimiento de los requisitos
respectivos.
Artículo 93. (CAMBIO DE TITULAR POR FALLECIMIENTO)
1. En caso de fallecimiento del titular, los herederos o albaceas deberán depositar las armas
en la Intervención de Armas de la Guardia Civil, tratándose de particulares, y en los servicios de
armamento de sus propios Cuerpos o Unidades, si son titulares de licencia A, donde quedarán durante
un año a su disposición por si alguno de ellos pudiese legalmente adquirirlas y quisiera hacerlo. El
depósito deberán efectuarlo tan pronto como tengan conocimiento de la obligación de hacerlo y en
cualquier caso dentro de los seis meses siguientes al fallecimiento.

2. Durante el indicado plazo de un año, también podrán los herederos enajenar el arma con
arreglo a lo dispuesto en el artículo siguiente o recuperarla, documentándola o inutilizándola, en la
forma prevenida respectivamente en los artículos 107 y 108, para conservarla como recuerdo familiar o
afectivo.
3. Transcurrido dicho plazo sin que el arma hubiera recibido ninguno de los destinos previstos
en los apartados anteriores, se enajenará en pública subasta y se entregará su importe a los herederos
o se ingresará a su disposición en la Caja General de Depósitos.
4. Al depositar las armas, de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 1, se entregarán las guías
de pertenencia para su anulación y comunicación al Registro Central de Guías y de Licencias.
Artículo 94. (COMPRA-VENTA DE ARMAS ENTRE PARTICULARES)
1. El particular que desee enajenar un arma tiene que hacer la cesión a persona que
posea la licencia, tarjeta o certificado de inutilización correspondientes, siempre que sea
necesario con arreglo a lo dispuesto en este Reglamento.
2. La cesión se hará con conocimiento de la Intervención de Armas, la cual recogerá la
guía de pertenencia del vendedor y, a la vista del arma, extenderá una nueva al comprador en
la forma prevenida.
3. La guía de pertenencia recogida se anulará y se enviará a la Dirección General de la
Guardia Civil para su anotación en el Registro Central de Guías y de Licencias.
4. Cuando el cedente o el adquirente posean licencia A, intervendrá también la
autoridad que corresponda de las determinadas en el artículo 115 en lo que le afecte.
5. Si el cedente y el adquirente poseen ambos licencia A, intervendrán solamente las
autoridades aludidas en el apartado anterior.
Artículo 95. (COMPRA DE UN ARMA A UN COMERCIANTE)
1. Igualmente podrán ser enajenadas las armas de fuego por sus titulares a
comerciantes debidamente autorizados de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 46, quienes
las deberán hacer constar en el libro a que se refiere el artículo 55.
2. La enajenación se efectuará con conocimiento de la Intervención de Armas y, en su
caso, de las autoridades determinadas en el artículo 115, debiendo retirar la guía de
pertenencia del vendedor, que será anulada, y dar cuenta a la Dirección General de la Guardia
Civil para su anotación en el Registro Central de Guías y de Licencias.

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
LICENCIAS, AUTORIZACIONES ESPECIALES Y TARJETAS DE
ARMAS.
Artículo 96.
1. Nadie podrá llevar ni poseer armas de fuego en territorio español sin disponer de la
correspondiente autorización expedida por los órganos administrativos a quienes este Reglamento
atribuye tal competencia. Si se tratará de personas residentes en un Estado miembro de la Comunidad
Económica Europea distinto de España, la concesión de la autorización deberá ser comunicada a la
autoridad competente de dicho Estado.
En toda autorización, licencia o tarjeta de armas deberán figurar los siguientes
datos:
• Si se trata de una persona física: nº del DNI o equivalente y los datos personales.
• Si se trata de una persona jurídica: Código de identificación, Denominación y domicilio.
LICENCIAS DE ARMAS.
Precisará de licencia de armas, la tenencia y el uso de las armas de las categorías 1ª,2ª,3ª y 7ª,
2 y 3 (es decir, las armas cortas, largas rayadas para caza mayor, guardería, vigilancia y tiro deportivo,
escopetas de caza y las accionadas por aire o gas comprimidos si la energía cinética del proyectil
excede de 24,2 julios, las ballestas, las armas para lanzar cabos y el lanzador de ayudas).
Para la obtención o renovación de las licencias del tipo B,C,D,E y F, se deberán
aportar los siguientes documentos:
• Instancia cumplimentada por el interesado.
• Certificado de antecedentes penales en vigor.
• Fotocopia del DNI o equivalente (tarjeta de residencia para extranjeros).
• Certificado médico de aptitudes psicofísicas, con fotografía.
• Justificante del ingreso de tasas.
LICENCIA DE ARMAS TIPO “A”.
La licencia de armas A, con la eficacia de las licencias B, D y E, reguladas en los artículos 99 a
104 de este Reglamento, documentará las armas de las categorías 1, 2 y 3 de propiedad privada del
personal de los Cuerpos Específicos de los Ejércitos, de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas
Armadas, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y del Servicio de Vigilancia Aduanera, siempre que
se hallen en activo, excedencia voluntaria o en reserva ocupando puesto orgánico del Ministerio de
Defensa o de Interior.
A estos efectos, la tarjeta de identidad militar o el carné profesional serán considerados como
Licencia A.
El personal relacionado deberá estar provisto de una guía de pertenencia para cada arma que
posea, las cuales estarán marcadas del modo siguiente:
a. Para el Ejército de Tierra: E.T. y numeración correlativa
b. Para la Armada: F.N. y numeración correlativa.
c. Para el Ejercito del Aire: E.A. y numeración correlativa.
d. Para los Cuerpos comunes de las Fuerzas Armadas: M.D. y numeración correlativa.
e. Para la Guardia Civil: G.C. y numeración correlativa.
f. Para el Cuerpo Nacional de Policía: C.N.P. y numeración correlativa.
g. Para las Policía Autonómicas: P.A. + una tercera letra específica para cada Comunidad
Autónoma y numeración correlativa.
h. Para las Policías Locales: P.L.+ un nº de código correspondiente a cada Entidad Local y
numeración correlativa.
i. Para el Servicio de Vigilancia Aduanera: S.V.A. y numeración correlativa.
Se extenderá en cartulina blanca y constará de tres cuerpos que se separarán para entregar
uno al interesado, otro que se unirá a su expediente de armas y otro que se enviará a la Intervención
Central de Armas de la Guardia Civil, para su constancia en el Registro Central de Guías y de
Licencias.
Al personal del Cuerpo Nacional de Policía en las situaciones de servicios especiales, de
excedencia forzosa o de segunda actividad, podrá concederle el Director General de la Policía, o
autoridad en quien delegue, licencia de armas, con la misma validez, prorrogabilidad y procedimiento
de los apartados anteriores, autorizando a tal efecto el documento de identidad que posea. La licencia
documentará, en este caso, armas de la categoría 1ª y tendrá tres años de validez, que podrá ser
prorrogada, previa acreditación de las aptitudes psicofísicas de su titular.
Con la licencia tipo A, los Oficiales y Suboficiales de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de la
Guardia Civil, en sus distintas categorías, así como los integrantes de las Escalas Superior, Ejecutiva y
de Subinspección del Cuerpo Nacional de Policía y equivalentes de los Cuerpos de Policía de las
Comunidades Autónomas, podrán poseer tres armas cortas, aparte de la que reciban como dotación
reglamentaria para el ejercicio de sus funciones.
Con el mismo tipo de licencia, los Cabos y Guardias del Cuerpo de la Guardia Civil, los Cabos
Primeros Especialistas Veteranos de la Armada, los integrantes de la Escala Básica del Cuerpo
Nacional de Policía, los equivalentes en las Policías Autónomas y el personal de las Policías Locales,
así como los funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera, sólo podrán poseer un arma corta,
aparte de las que reciban como dotación reglamentaria para el ejercicio de sus funciones.
LICENCIA DE ARMAS TIPO “B”.
La licencia de armas tipo B es la que documenta las armas cortas de fuego de particulares.
La expide la Dirección General de la Guardia Civil. Se expiden con un carácter restrictivo, sólo en caso
motivado de riesgo especial y necesidad. Su validez es de tres años.
Nadie puede tener más de una licencia tipo B y cada licencia sólo ampara el uso de un arma.
Salvo permiso especial de la Dirección General de la Guardia Civil, sólo se pueden adquirir 100
cartuchos por año y no se pueden tener en depósito más de 150 cartuchos.
LICENCIA DE ARMAS TIPO “C”.
Para armas de dotación del personal de vigilancia de seguridad perteneciente a empresas de
seguridad.
Las licencias del tipo C pueden autorizar un arma de las categorías 1ª (armas cortas de fuego),
2ª,1 (armas largas rayadas para vigilancia) o 3ª,2 (escopetas de cañón con ánima lisa o rayada).
Nadie podrá poseer más de una licencia tipo C. (en los casos en que se permita el uso de un arma de
la 1ª categoría y otra de la 2ª,1, ambas serán amparadas por la misma licencia, si bien cada arma se
documentará con su respectiva guía de pertenencia).
Estas licencias tendrán validez exclusivamente durante el tiempo de prestación del servicio de
seguridad determinante de su concesión y carecen de validez cuando sus titulares se encuentren fuera
de servicio.

 

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
LICENCIA DE ARMAS TIPO “D”.
Para armas de la categoría 2ª,2 (armas de fuego largas rayadas para caza mayor).
Nadie puede tener más de una licencia tipo D. Tienen cinco años de validez y amparan usar hasta
cinco armas de dicha categoría.
Con cada licencia tipo D, se puede adquirir un arma, requiriéndose para cada una de las demás
una autorización especial.
Para la adquisición de miras telescópicas u otros artificios para aumentar la eficacia, habrá que
acreditar la posesión de la licencia tipo D para caza mayor.
El número máximo de cartuchos por año es de 1.000. Sólo se pueden tener en depósito un
máximo de 200.
LICENCIA DE ARMAS TIPO “E”.
Para poseer armas de las categorías 3ª (armas de fuego largas para tiro deportivo, de calibre
5,6, escopetas y demás armas de fuego largas de ánima lisa, armas de gas o aire comprimido, siempre
que la energía cinética del proyectil exceda de 24,2 julios) y de la 7ª, 2 y 3 (ballestas, armas para lanzar
cabos y el lanzador de ayudas).
Cada licencia podrá amparar la posesión de seis armas para tiro deportivo o seis escopetas
(doce en total).
La licencia tipo E es concedida por el Delegado del Gobierno, quienes pueden delegar en los
primeros Jefes de las Comandancias de la Guardia Civil. Tiene una validez de cinco años.
El número de cartuchos que se pueden adquirir es ilimitado, pero no se pueden tener en depósito más
de 5.000.
LICENCIAS DE ARMAS TIPO “F”.
Para armas de concurso de tiro deportivo de afiliados de federaciones deportivas que utilicen
armas de fuego para la práctica de la correspondiente actividad deportiva.
Se solicita a la Dirección General de la Guardia Civil y sólo permite el uso de las armas en los
campos de tiro, polígonos o galerías autorizadas para la práctica del tiro.
Las armas deberán ser guardadas en los locales de las federaciones que ofrezcan las debidas
garantías o en el domicilio del titular, siempre que las piezas esenciales se guarden en cajas fuertes.
Esta licencia tiene tres clases:
1. La de la primera clase podrá autorizar la tenencia y uso de hasta diez armas de
concurso.
2. La de la segunda clase podrá autorizar la tenencia y uso de hasta seis armas de
concurso.
3. La de la tercera clase podrá autorizar la tenencia y uso de un arma corta o un arma
larga de concurso.
Cada licencia autoriza un arma, las demás requerirán la obtención previa de una autorización
especial.
Las licencias de tipo F tienen una validez de tres años.
Las guías de pertenencia irán marcadas con las letras TDE.
El número de cartuchos es ilimitado, siempre que se guarden en las dependencias de la propia
federación de tiro.

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
TARJETAS DE ARMAS.
Para poder llevar y usar armas de la 4ª categoría (carabinas y pistolas de tiro automático o de
repetición, revólveres de doble acción, accionados por gas o aire comprimido; carabinas y pistolas de
un solo tiro y revólveres de acción simple, accionados por gas o aire) fuera del domicilio habrán de
estar documentadas singularmente mediante tarjetas de armas que las acompañarán en todo caso.
• Tarjeta A: para las armas de la 4ª categoría de tiro automático o de repetición, revólveres de
doble acción, accionados por gas o aire comprimido. Solamente se podrán documentar seis
armas, con una validez por cinco años. Se tiene que acreditar haber cumplido los 14 años.
• Tarjeta B: para las de un solo tiro y revólveres de simple acción accionados por gas o aire.
Se pueden documentar un número ilimitado, con una validez permanente.
Las tarjetas son concedidas y retiradas por los Alcaldes de los municipios, a vecinos o
residentes, previa consideración de buena conducta y antecedentes de los mismos. Su validez queda
limitada a los términos municipales.
El interesado podrá ser titular de más de una tarjeta.
Del impreso se destinará un ejemplar al interesado y el segundo será remitido por la alcaldía a
la Intervención de Armas de la Guardia Civil.
AUTORIZACIONES ESPECIALES.
AUTORIZACIONES PARA MENORES.
Artículo 109.
1. Los españoles y extranjeros, con residencia en España, que sean mayores de
dieciséis años y menores de dieciocho, podrán utilizar exclusivamente para la caza o para
competiciones deportivas en cuyos Reglamentos se halle reconocida la categoría junior, pero
no poseer ni llevar dentro de las poblaciones, armas largas rayadas para caza mayor o, en su
caso, de la categoría 3.1, siempre que se encuentren en posesión legal de una autorización
especial de uso de armas para menores y vayan acompañados de personas mayores de edad,
con licencia de armas D, E o F, que previamente se hayan comprometido a acompañarlos y
vigilarlos en cada cacería o acto deportivo.
2. Con las mismas condiciones y requisitos, los mayores de catorce años y menores
de dieciocho podrán utilizar las armas de la categoría 3.2, para la caza y las de la categoría
3.2 y 3, para competiciones deportivas en cuyos Reglamentos se halle reconocida la categoría
junior, obteniendo una autorización especial de uso de armas para menores.
3. Las autorizaciones especiales de uso de armas para menores tendrán validez hasta
la mayoría de edad de sus titulares, sin necesidad de obtener renovaciones, y será competente
para concederlas el Director General de la Guardia Civil.
4. Las solicitudes se presentarán en las Comandancias o Puestos de la Guardia Civil
correspondientes al domicilio del interesado suscrito por éste y por la persona que ejerce la
patria potestad o la tutela sobre el mismo, y habrán de acompañarse los documentos
siguientes:
a. Certificado de antecedentes penales, si se trata de mayores de dieciséis años.
b. Certificado de antecedentes penales de la persona que ejerza la patria potestad
o la tutela sobre el solicitante.
c. Fotocopias de los documentos nacionales de identidad en vigor de ambos, o de
las tarjetas o autorizaciones de residencia si se trata de extranjeros, que serán
cotejadas con sus originales, devolviéndose éstos a los interesados.
d. Autorización para el uso de armas de las clases expresadas, otorgada por la
persona que ejerza la patria potestad o la tutela, responsabilizándose de su
actuación, ante Notario, autoridad gubernativa, alcaldía, Comisaría de Policía,
Comandancia, Intervención de Armas o Puesto de la Guardia Civil.
e. Informe de aptitudes psicofísicas.

No será necesaria la presentación de los documentos reseñados, relativos a la persona que
ejerza la patria potestad o la tutela, si ésta se encuentra en posesión de cualquier licencia de armas en
vigor.
5. Las solicitudes y los documentos señalados habrán de ser remitidos a la Dirección
General de la Guardia Civil, acompañándose informe de conducta y antecedentes del
interesado y de la persona que ejerza la patria potestad o la tutela.
AUTORIZACIÓN ESPECIAL PARA EXTRANJEROS Y ESPAÑOLES
RESIDENTES EN EL EXTRANJERO.
Artículo 110.
1. A los extranjeros y españoles, que no tengan su residencia en un país miembro de la
Comunidad Económica Europea, mayores de dieciocho años, que traigan consigo armas
comprendidas en las categorías 2.2 y 3.2, en número que no podrá exceder de tres, previo
cumplimiento de las formalidades de aduana en caso de proceder directamente de un país no
perteneciente a la Comunidad.
Económica europea, les podrá ser concedida una autorización especial de uso de dichas
armas para dedicarse transitoriamente a la práctica de la caza. La autorización será expedida por la
Dirección General de la Guardia Civil a través de la Embajada o Consulado respectivos o por la
Intervención de Armas correspondiente al lugar de entrada en España. Dicha autorización tendrán tres
meses de validez y habilitará para la tenencia y uso de dichas armas, siempre que se posea la
correspondiente licencia de caza.
2. Para su concesión será necesaria la presentación de pasaporte y las licencias o
autorizaciones especiales en vigor que faculten al interesado para la tenencia y uso de las armas,
expedidos en forma legal en el país de residencia, y que deberán ir acompañados de su
correspondiente traducción al castellano y visados por la representación consular española en los
respectivos países de procedencia.
3. Además se presentará, en idioma castellano, relación, suscrita por el interesado, de los
distintos lugares en los que desea utilizar las armas dentro de España, con expresión del tiempo de
permanencia en cada uno de ellos.
4. En la autorización especial se harán constar, aparte de los datos de identidad del interesado,
la marca, modelo, calibre y número de las armas, así como el itinerario a seguir por aquél.
5. En el mismo momento de expedición de la autorización especial, la Intervención de Armas
estampará en el pasaporte del interesado un sello o cajetín en el que se haga constar que entra con
armas de caza, reseñando la clase y número de fabricación de las mismas, y comunicará tal expedición
a las Comisarías de Policía y Comandancias de la Guardia Civil de los lugares señalados en la relación.
6. Terminada la vigencia de la autorización especial, si los titulares deseasen prolongar su
estancia en España teniendo y usando las armas, podrán concedérseles hasta dos prórrogas de aquél,
de tres meses de duración cada una, por los Delegados o Subdelegados del Gobierno, con las
procedentes modificaciones en la relación de los lugares y fechas en que proyecten utilizar las armas,
cuyos extremos habrán de ser comunicados asimismo a las Comisarías de Policía o Comandancias de
la Guardia Civil correspondientes.
7. Si una vez finalizada la validez de la autorización o de sus prórrogas los interesados
hubieran de prolongar su estancia en España deberán depositar las armas en la Intervención de la
Guardia Civil que corresponda al lugar donde se encuentren, para su remisión a la correspondiente
frontera o al lugar de salida de España.
8. Al salir del territorio nacional devolverán las autorizaciones especiales, recibirán las armas en
su caso y, una vez comprobado que son las mismas que introdujeron, se estampará en su pasaporte
un sello o cajetín, haciendo constar que salen con ellas.
9. Además de las facultades que les conceden los apartados anteriores de este artículo y la
Sección IV del Capítulo II, los españoles residentes en el extranjero, que se encuentren
transitoriamente en España, podrán adquirir, tener y usar armas de caza, dando cumplimiento a las
normas establecidas al efecto en este Reglamento para los españoles residentes en España.
10. Lo dispuesto en los apartados 2, 5 y 8 del presente artículo sobre presentación de
pasaporte y constancia de la entrada y salida de las armas en el mismo, no será aplicable a los
españoles residentes en países con los que España tenga en vigor convenios de supresión de dicho
documento ni a los ciudadanos de dichos países.
Artículo 111.
1. A los no residentes en España o en otros países de la Comunidad Económica Europea
sean españoles o extranjeros, que traigan consigo armas propias para participar en concursos
deportivos de cualquier clase, en el número imprescindible, que no podrá exceder de seis, les podrá
ser concedido igualmente una autorización especial, que habilitará para la tenencia de dichas
armas y para su uso, pero exclusivamente en los campos, galerías o polígonos de tiro autorizados para
entrenamiento o en los designados para la celebración de los concursos.
2. Con tal objeto, las federaciones españolas competentes o, en su caso, las sociedades,
organismos o particulares organizadores de los concursos, solicitarán dichas autorizaciones especiales
de la Dirección General de la Guardia Civil, con quince días de antelación, como mínimo, a la fecha de
celebración. Dicha Dirección General facilitará a las federaciones, sociedades u organismos
competentes del extranjero un modelo impreso de declaración, que deberá ser cumplimentado por cada
interesado en participar en el respectivo concurso deportivo, en el que se hará constar el nombre del
concursante, su nacionalidad, concurso en el que va a participar, lugares de entrada y salida de
España, número y clase de armas que porta, con expresión de su marca, calibre y número de
fabricación. La declaración deberá tener el visto bueno de la federación, sociedad u organismo
correspondiente y habrá de ser presentada en la Intervención de Armas correspondiente al lugar de
entrada en España. La federación, organismo o particular que realice el concurso correspondiente se
responsabilizará de las armas de los concursantes durante su permanencia en los locales o recintos de
aquél, donde deberán estar depositadas fuera de las horas de entrenamiento o concurso.
3. La Dirección General de la Guardia Civil impartirá las instrucciones oportunas a las
Intervenciones de Armas.
4. Corresponderá a la Dirección General de la Guardia Civil resolver sobre las peticiones de
tales autorizaciones, formuladas por militares o miembros de Fuerzas o Cuerpos de Seguridad
extranjeros y presentadas a través del Consejo Superior de Educación Física y Deportes de las
Fuerzas Armadas u órgano competente del Ministerio del Interior.
5. Las personalidades extranjeras de visita en España que lo interesen a través de la Dirección
General de Protocolo, Cancillería y Ordenes del Ministerio de Asuntos Exteriores, en condiciones de
reciprocidad y siempre que sea favorable el informe de dicha Dirección General, podrán obtener para el
personal de su escolta autorizaciones especiales de uso de armas de la categoría 1, que corresponde
expedir a la Dirección General de la Guardia Civil, para el tiempo que dure la visita.

Tema 25. Armas de fuego. Origen, clasificación y componentes
AUTORIZACIÓN DE ARMAS PARA VIAJES A TRAVÉS DE ESTADOS
MIEMBROS DE LA CEE.
Artículo 112.
1. Salvo que se utilice uno de los procedimientos regulados en los artículos 72 a 76 de este
Reglamento, la tenencia de un arma de fuego reglamentada durante un viaje por España de un
residente de otro país miembro de la Comunidad Económica Europea solamente será permitida si el
interesado ha obtenido a tal efecto autorización de la Dirección General de la Guardia Civil y de la
autoridad competente del Estado de residencia, no siendo aplicable a este supuesto lo prevenido en los
artículos 110 y 111.
2. También será necesaria a los residentes en España, salvo que utilicen el procedimiento de
los artículos 72 a 76 autorizaciones de la Dirección General de la Guardia Civil para la tenencia de un
arma de fuego durante un viaje por España hacia otro país de la Comunidad Económica Europea.
3. Las autorizaciones podrán concederse para uno o para varios viajes y para un plazo máximo
de un año, renovable, y se harán constar en la Tarjeta Europea de Armas de Fuego, que el viajero
deberá exhibir dentro de España ante todo requerimiento de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad.
Artículo 113.
1. La Tarjeta Europea de Armas de Fuego es un documento personal en el que figurarán las
armas de fuego que lleve o utilice su titular. Se expedirá, previa solicitud del interesado, por la Dirección
General de la Guardia Civil a los residentes en España que estén debidamente documentados para la
tenencia y uso en territorio español de las armas de que se trate. La vigencia de la tarjeta será en todo
caso de cinco años y será renovable mientras se mantenga la titularidad de las armas que ampare. El
titular del arma o armas de fuego, siempre que viaje con ellas por otros países miembros de la
Comunidad Económica Europea, deberá ser portador de la correspondiente tarjeta. Se mencionarán en
la tarjeta los cambios en la tenencia o en las características de las armas, así como la pérdida o robo
de las mismas.
2. Al expedir la Tarjeta Europea de Armas de Fuego se informará por escrito al titular sobre los
Estados miembros de la Comunidad Económica Europea que tengan prohibidas o sometidas a
autorización la adquisición y tenencia de las armas de fuego a que se refiera la tarjeta.
CASO ESPECIAL DE LOS MAYORES DE 60 AÑOS.
Para mantener la vigencia de las licencias de armas con la duración reglamentada, las
expedidas a los mayores de sesenta años necesitarán ser visadas cada dos años por la autoridad
competente, previa adopción por el interesado de informe favorable, expedido por un centro de
reconocimiento autorizado, o en su caso, previa superación de las correspondientes pruebas
complementarias de aptitud. Respecto a las expedidas a los mayores de setenta años, dicha
formalidad deberá efectuarse con carácter anual.

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